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Servicios de urgencias de Santa Ana saturados por pacientes que no presentan emergencias médicas

  • 28 nov 2022
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 30 dic 2022


Alrededor de un 60% de las consultas diarias no son emergencias.


Un día regular en el servicio de urgencias del EBAIS de Santa Ana recibe entre 190 y 200 personas, si ese día es un día un poco más saturado, pueden llegar unas 230 personas en busca de atención médica.


El problema radica en que el 60% de esos pacientes no presentan una verdadera emergencia.


Personas con hongos en la piel o en las uñas, solicitudes de medicamentos, extensiones de incapacidad, uñas encarnadas, exámenes de control de laboratorio o cuadros que tienen entre dos y tres meses, y hasta un año de evolución; son algunas de las situaciones que se presentan comúnmente en el servicio de urgencias.


“Desde que comenzó la pandemia hemos visto un aumento en la cantidad de consultas, tanto en los servicios de EBAIS, como en los servicios de urgencias. La situación es que la población cree que si no consigo una cita en los servicios de EBAIS, voy a tener que ir a emergencias, independientemente de la situación que tenga, lo cual no es así”, apuntó la Dra. Kristel Quesada, encargada de la coordinación médica de Coopesana R.L.


El servicio de emergencias debería ser un servicio fluido, de atención continua a casos de pacientes que lo ameritan.


Una emergencia pone en peligro la vida


Las autoridades de salud buscan la forma de concientizar a la población sobre el uso correcto del servicio de urgencias. Hay pacientes cuyas situaciones comprometen su vida y requieren atención médica inmediata, por ello asistir a emergencias por casos que no lo ameritan, enlentece el servicio y le quita minutos valiosos a atenciones urgentes.

Otras personas presentan situaciones menos graves, por lo que pueden requerir asistencia médica dentro de un tiempo razonable de 2 o 3 horas siguientes a la primera valoración médica que reciben.


Pacientes graves van primero

Los servicios de salud utilizan un sistema de valoración y clasificación de la atención de los servicios de emergencias y urgencias en la primera valoración médica que se les realiza a los pacientes al ingresar.


Esto permite clasificarlos según su condición clínica y el riesgo que corre la vida del paciente.

Está el paciente azul, que es una persona que hay que atender de inmediato, por ejemplo un paro cardiorrespiratorio o persona inconsciente. Un paciente rojo, que necesita una máxima atención de 5 minutos, por ejemplo un infarto, accidente de tránsito o heridas de arma blanca y fuego.

En el orden de atención siguen los pacientes amarillos, que presentan una condición estable con un grado de urgencia y deben ser atendidos en media hora, y los pacientes verdes quienes tienen condiciones sin riesgo de vida y su tiempo para la atención es mayor.


También existen los pacientes que son catalogados en color blanco y son aquellos que no son urgencias y que no deberían acudir a un servicio de emergencias. Usualmente lo que la Caja Costarricense del Seguro Social indica es que deben ser referidos a un servicio de EBAIS para su respectiva atención.

“Lamentablemente la mayoría de casos son atenciones de pacientes blancos, que no deberían acudir al servicio y que lo que hacemos es hacer una demora y un retraso en la fluidez del servicio. Entonces es importantísimo que el paciente entienda que los casos de emergencia son los que tienen que acudir al servicio, no los casos en los que no se agarró cita en el EBAIS”, puntualizó la Dra. Kristel Quesada.

Emergencias reales


Un paciente con dolor de pecho que irradia a hombro o a espalda, lo cual podría ser indicativo de un infarto. Un sangrado digestivo, ya sea un sangrado alto, que es un vómito con sangre, un sangrado digestivo bajo; un parto, pacientes que tienen convulsiones, accidentes de tránsito y heridas; todos esos ejemplos son emergencias que van a poner en peligro la vida de un paciente y que tienen que ser atendidas oportunamente.


“Es importante eso, cualquier situación que ponga en peligro la vida del paciente, es una emergencia. Si es algo que tiene su tiempo, que no pone en peligro la vida del paciente, claramente no es una emergencia y debería acudir a su servicio de EBAIS. ”, indicó Quesada.

Cuando la población realiza consultas en el servicio de urgencias, que no son emergencias, saturan el servicio, se llenan las camillas y si llega un caso que es verdaderamente importante, no hay lugar dónde colocar al paciente, y se pierden minutos que son muy importantes para la vida.


“Siempre les explico a los pacientes, qué pasa si en su caso llega su papá con un infarto y yo estoy atendiendo a un paciente que está solicitando las pastillas del control de hipertensión. Usted se va a molestar porque yo estoy dentro del consultorio con un paciente que no debería estar ahí. Esa es la clave para que un paciente entienda cómo debe de acudir al servicio”, finalizó la Dra. Quesada.

 
 
 

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