Consejos para retomar la actividad física en tiempos de pandemia

Volver a las rutinas y también cómo establecerlas, experto en salud deportiva de Coopesana arroja las claves para lograrlo.
El sedentarismo, la mala circulación y las contracturas musculares, son algunos de los inconvenientes que desarrolla la falta de movimiento.
Realizar actividad deportiva genera múltiples beneficios para la salud. Sin embargo, la pandemia provocó que muchas personas continuaran sus labores por medio del teletrabajo y que muchos estudiantes cumplieran con sus obligaciones de manera remota, lo que hizo que muchas personas se sentaran frente a sus computadoras por largos ratos y la actividad física no fuera tan constante.
El Lic. Manuel Canales Montoya, educador físico de COOPESANA R.L., manifestó que a pesar de que en la actualidad las autoridades de salud han abierto los protocolos para la práctica del deporte y actividad física, en el comienzo de la pandemia las medidas tuvieron que ser extremas, buscando regular aforos y extremar medidas para bajar los casos de Covid 19.
“A raíz de esta pandemia y con relación al confinamiento vivido se desencadenaron varias reacciones, una de ellas donde en algunos casos se incrementó o se dio la importancia a seguir o empezar a realizar actividad física, y por otro lado la reacción a tenerle una fobia a salir de casa y no buscar opciones al ejercicio en casa; lo que ocasionó no solo el deterioro de la salud física sino también el de la salud mental”, afirmó Manuel Canales del Área de Salud Santa Ana.

Y es que como comenta el experto en salud deportiva, las personas empezaron hacer ejercicio, muchos porque la pandemia les afectó mucho y decidieron iniciar el cambio, y muchos otros con el simple objetivo de despejar la mente a raíz del confinamiento.
Las personas lograron implementar nuevas formas de realizar ejercicios, en muchos casos de forma digital, gracias a videos encontrados en internet o clases virtuales, así como rutinas que permitieron trabajar con implementos fáciles que se encontraban fácilmente en el hogar. Esto les permitió poco a poco adoptar nuevas rutinas y formar el hábito de realizar actividad física, buscando una mejora de salud de forma integral.
“La actividad física se debe utilizar como la medicina o receta, como una herramienta para alcanzar un bienestar no solo estético sino para mejorar nuestra condición física, centrar objetivos que nos brinden salud mental, fortalezcan nuestra autoestima y logren fortalecer nuestro espíritu de querer seguir adelante”, afirmó el Lic. Canales.
Ejercicio después del Covid
La actividad física después de haber contraído el virus debe realizarse paulatinamente ya que el sistema cardiorrespiratorio se ve afectado, por lo que para rehabilitarlo es recomendado empezar desde lo más básico hasta lo específico. Aún más si antes de la enfermedad no se realizaba ejercicio con regularidad.

Canales destaca que se deben trabajar ejercicios de tipo cardiovascular, contra resistencia, flexibilidad y coordinación, entre otros; esto para obtener todos los beneficios y sacar el máximo provecho a nuestro cuerpo.
El educador físico facilitó una serie de consejos que le pueden ayudar a crear un hábito de realizar actividad física, así como obtener mejores resultados.
• Empezar siempre con una valoración médica que nos dé el visto bueno de realizar ejercicio.
• Siempre en la medida de lo posible buscar la ayuda de un profesional para plantear los objetivos que tenemos y nos ayude a encaminarnos a empezar.
• Empezar de lo básico a lo complejo, por ejemplo: empezar caminando, después trotar y por último correr, tomando en cuenta todos los detalles que conlleva cada etapa para sacarle el máximo provecho.
• Buscar una actividad que nos guste y esté a nuestro alcance económico, para evitar tenerle resistencia o excusas para empezar. Por ejemplo, me gusta andar en bicicleta y tengo una, entonces procuro plantearme objetivos y me asesoro para ver cómo puedo empezar a sacarle provecho a la bicicleta y a la vez realizo actividad física que fortalece el sistema cardiovascular.
• Poner metas a corto, mediano y largo plazo, que sean medibles y realizables en el tiempo. Por ejemplo, primero salir a caminar 3 veces por semana durante un mes, después empezar a trotar 2 veces por semana y caminar una vez durante un mes, y después trotar 3 veces por semana por un mes, así sucesivamente, cada objetivo realizado nos da un impulso a querer más cada día.
• Ver y analizar cuáles opciones tengo para empezar según mi presupuesto. Siempre hay opciones para realizar ejercicio que se adaptan a mi presupuesto económico como a mi tiempo disponible, recordar que es mejor realizar algo, aunque sea poco es mejor que no hacer nada.
• Recordar que para crear un hábito es necesario tener fuerza de voluntad y realizarlo por lo menos durante 3 semanas continuas, por lo que si planificamos nuestra semana y presupuestamos un horario nos va a facilitar sacar el tiempo para fomentar la constancia.
• Tomar las medidas de higiene recomendadas en la instalación donde realicemos ejercicio como protocolos del gimnasio, piscina o lugar recreativo.
























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